Director: Adam MarcusIntérpretes: Erin Gray, John D. LeMay, Kane Hodder, Kari Keegan, Rusty Schwimmer, Steven Williams
Año: 1993
El último descendiente de la familia Voorhess debe detener a Jason, que tras volverse loco, ha sembrado el terror y va dejando tras de sí un rastro de sangre. Si no lo consigue a tiempo, Jason podría volverse inmortal y nadie podría detenerlo.
Despues de ver toda la saga pensaba que ésta novena parte que proclama el fin de Jason sería una gran película que limpiaría la imagen de la saga y tendría un final digno para nuestro querido psicópata del Lago Crystal. Pues se trata de la peor de todas, una basura que ni siquiera supera la ridícula octava parte. Aunque todo depende de cómo se la critique, pues si se la juzga como una película que no tiene nada que ver con la saga Viernes 13 ,entonces quizás la visión de la película cambie. El gran error de esta película consiste en alejarse totalmente de la saga intentando crear una nueva historia totalmente distinta que no convence. En primer lugar la película empieza sin explicar cómo Jason ha resucitado esta vez. Aunque claro lo normal es que Jason resucite, no van a perder el tiempo en inventar otra idea para explicar su regreso a la vida. Esta vez las fuerzas de la autoridad acaban destruyéndolo al principio y a Jason no se le ve más en la película... al menos no cómo lo conocemos. Esta vez se sacan de la manga que el espíritu maligno de Jason es capaz de poseer a personas, de manera que en la película Jason posee el cuerpo de personas para realizar sus matanzas. Una gran decepción pues no vemos al famoso Jason de la máscara de hockey en su supuesta última película. La película se hace demasiado aburrida por la misma sensación de no estar viendo una película de Jason. También se incluyen otros familiares del psicópata que hasta ahora no sabíamos de su existencia, así como numerosas ideas y leyendas acerca del mal de Jason (hasta vemos la apariencia real del espíritu en forma de demonio serpiente) que acaba convirtiéndo a la película en un gran despropósito y con ganas de que los productores acompañen a Jason en su viaje hacia el Infierno. Lo más lamentable de todo es que Sean S. Cunnigham, director de la primera película, interviene como productor en esta película para acabar con la saga. Lo único destacable de esta película es el plano sorpresa del final. Para finalizar, es curioso el paralelismo entre Freddy y Jason pues ambos tienen sus respectivas películas en las que se anuncian su gran final y cómo han resultado ser las peores de sus sagas.
Nota: 3,5/10

